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Lic. Francisco Xavier Arredondo Galván
Notario Público 173
arredondo@notaria173.com
Febrero, 2003.
Las
nuevas tecnologías de Información y comunicación
han transformado con su aplicación, casi todas las actividades
que el ser humano realiza en el umbral de este siglo XXI. Visto de esta
manera, el Derecho y específicamente la actividad notarial, se
insertan paulatinamente en el moderno esquema de sociedad digital, para
dar paso a una nueva generación de actividades y procesos sistematizados,
cada vez más lejos del papel, elemento fundamental en la certificación
de documentos de orden legal. El papel ha sido hasta hoy el sustrato básico
del oficio notarial.
| ¿Qué significa ser notario? y ¿cómo enfrentar el
reto de cambiar los esquemas tradicionales con los que opera un notario?
¿es la Informática una herramienta mágica? |
El quehacer notarial
En términos simples, el notario es el licenciado en Derecho
a quien el Estado concede el poder de dar fe pública y que tiene
a su cargo por oficio: recibir, interpretar, redactar y dar forma legal
y certeza jurídica a la voluntad de las personas que ante él
acuden para otorgar actos jurídicos o para hacer constar hechos
jurídicos, mediante su consignación en instrumentos públicos
auténticos, es decir, con valor de prueba plena.
El notario cumple una de las más importantes finalidades
del Derecho, que es brindar seguridad jurídica, a través
del ejercicio de varias funciones, entre las que destacan las siguientes:
- Asesora: Ofrece su consejo jurídico a cualquier persona,
institución o empresa que lo requiera, dentro de un marco legal
de servicio obligatorio institucional a los ciudadanos.
- Interpreta la voluntad: Recibe e interpreta la voluntad de
las personas que acuden ante él para la obtención de
un servicio notarial concreto.
- Da forma, legaliza y legitima: Cumple con la formalidad exigida
por el Código Civil para ciertos actos jurídicos, es
decir, dota de plena validez jurídica, a ciertos actos jurídicos
que deben otorgarse de manera obligatoria ante su fe, como la compraventa
de inmuebles, el condominio, el testamento, etc, y confiere, además,
al documento público que produce, la garantía de legalidad
absoluta.
- Tiene el poder de la fe pública: Confiere autenticidad
y certeza jurídica a ciertos hechos y actos jurídicos,
mediante la consignación de ellos en el protocolo, dotándolos
así de valor de prueba plena ante las autoridades y la sociedad.
- Crea documentos auténticos: Es autor responsable de
los instrumentos públicos notariales que circulan con valor
de prueba plena ante la comunidad nacional e internacional. Además,
conserva los instrumentos originales otorgados y autorizados en el
protocolo y expide un primer testimonio auténtico con fuerza
ejecutiva a solicitud de los interesados y reproduce ilimitadamente
nuevas copias auténticas.
- Auxilia a la Administración Pública y al Poder
Judicial: Actúa como auxiliar de la administración
pública local y federal, dando informes y avisos y actúa
como un eficiente recaudador de impuestos federales y locales. Además,
desempeña la función de auxiliar en la administración
de justicia en colaboración del Poder Judicial.
- Tiene el novedoso papel de asesor internacional. Que le permite
emitir dictámenes jurídicos y opinar como jurista nacional
en el comercio internacional.
- Puede actuar como mediador, conciliador y arbitro: En la
prevención y solución extrajudicial de controversias,
desahogando así la enorme carga pública de atender la
demanda de justicia y paz en la sociedad.
¿Oficio Obsoleto?
La
función notarial no es ni será obsoleta, lo que parece empezar
a serlo es la manera de prestar el servicio notarial con base en el tradicional
documento, únicamente en soporte papel. Lo que el notario requiere
hoy, es adaptarse a las exigencias y transformaciones del mundo actual
e incorporar en su quehacer herramientas como la informática, la
criptografía y la telemática.
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